Para anestesiar es preciso pinchar una vena por la que se administran sueros y medicamentos necesarios según situación y tipo de cirugía prevista.
Durante la anestesia también es preciso colocarle un tubo, a través de la boca o nariz, que llega hasta la tráquea. Este tubo se conecta con un respirador cuya función es mantener la respiración. Unos adhesivos con cables colocados en el pecho permiten el control de su función cardiaca. El anestesista es el encargado de controlar este proceso y tratar las posibles complicaciones que puedan surgir.
Es necesario realizar ayuno absoluto aproximadamente 8 horas antes dela intervención programada para evitar que parte del contenido gástrico pase a los pulmones.