Los pulsos arteriales periféricos principales son: carotídeo, braquial, radial, cubital, femoral, poplíteo, tibial posterior y dorsal medio.
La arteria carótida lleva la sangre oxigenada a la cabeza y cuello, constituyendo la única fuente de sangre al cerebro, su oclusión prolongada podría provocar un serio daño cerebral. El pulso carotídeo se correlaciona con la presión aortica central, de forma que cuando disminuye el rendimiento cardiaco los pulsos periféricos son difíciles de detectar, sin embargo el pulso carotídeo se sigue detectando. Es pues el que mejor refleja la actividad mecánica del corazón
El número normal en un adulto medio oscila entre 60 y 90 pulsaciones por minuto, apareciendo variaciones por el ejercicio, los traumatismos, estrés, las enfermedades y las reacciones emocionales.