Preparación para la gastroscopia
El paciente deberá permanecer en ayunas de 6 a 12 horas antes de la prueba. El procedimiento puede requerir la sedación o la utilización de anestésico tópico con el fin de disminuir la sensación nauseosa al introducir el endoscopio en la cavidad oral.
Fibroscopios para realizar la exploración visual en la gastroscopia
Los fibroscopios son tubos flexibles equipados con lentes fibroópticas. Durante la exploración, al paciente se le colocara un protector bucal para evitar que lo muerda.
Durante la gastroscopia
En la prueba el paciente permanecerá en decúbito lateral izquierdo (acostado sobre su lado izquierdo), se introduce a través de un abrebocas el endoscopio, visualizando la pared del esófago, estomago y duodeno.
Se pueden tomar muestras de tejido (biopsias) para su estudio si se visualizan zonas anómalas.
Durante su realización hay que mantener las vías aéreas libres, administrar oxigeno (en caso de que fuera necesario) y tener preparado material de urgencias para actuar ante posibles complicaciones.
Entre las indicaciones de esta técnica se encuentran las hemorragias digestivas altas (HDA), las ulceras pépticas, algunos casos de enfermedad por reflujo gastroesofagico, presencia de tumores, etc.
Consejos tras la gastroscopia
Una vez realizada la prueba, el sujeto debe permanecer en ayunas 1-2 horas, para minimizar el riesgo de bronco aspiración; puede presentar molestias en la garganta, dolor o dificultad inusual en la deglución o aumento de la temperatura corporal. Si ha sido necesario sedar al paciente, es obligada la vigilancia de los signos vitales hasta que se recupere el nivel de conciencia