La impotencia tiene diversos grados y podemos encontrarnos con casos donde exista una incapacidad total para lograr la erección y otros parciales como una capacidad irregular para lograrla o una tendencia a mantener únicamente erecciones breves. A causa de estas variaciones, resulta difícil definir la impotencia y calcular su incidencia. Lo que tiene que quedar bien claro es que si a los hombres les ocurre alguna vez de manera esporádica un caso de disfunción eréctil, lo que vulgarmente se denomina gatillazo, esto es algo por lo que no debe ser causa de alarma, pues es algo más normal que excepcional. Para que se considere que existe una disfunción eréctil este problema debe presentarse por lo menos entre un 20 y un 25% de las veces que se intenta realizar el coito.
Posibles causas de la impotencia
Determinar las causas de la impotencia es algo que depende intrínsecamente de cada paciente debido a la multitud de grados. Generalmente la impotencia total tiene una causa física, como enfermedad, lesión o efectos colaterales de medicamentos. Cualquier trastorno que disminuye el flujo de sangre en el pene puede causar impotencia. Y tampoco debemos obviar las causas psicológicas, importantes cuando hablamos de problemas relacionados con las relaciones sexuales.
Además, la incidencia de la impotencia aumenta con la edad. Aun así, no es una parte inevitable del envejecimiento.
Tratamiento de la impotencia
La impotencia se puede tratar en todos los grupos de edad, y el conocimiento de este hecho ha ido aumentando el número de tratamientos y han aparecido fármacos como la viagra que ayudan a estos pacientes. Pero como siempre, si padece este trastorno le recomendamos que se ponga en contacto con un urólogo.